
Caros amigos, aqui compartilho com vocês os versículos bíblicos sobre 38 Versículos de la Biblia sobre las puertas del cielo, que acredito que os ajudarão a compreender este tema. Aqui em todos os versículos bíblicos que compartilhei, há alguns que estão diretamente relacionados a este tema da Bíblia e compartilhei outros versículos que também estão relacionados a este assunto.
Aqui você poderá ver estes versículos em um estilo de coloração muito bonito, que você pode compartilhar com seus amigos e familiares tirando uma captura de tela.
Espero que você possa aprender algo deste tema hoje. Vamos agora aos versículos bíblicos. Que Deus os abençoe abundantemente, obrigado.
“Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres escritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel”
— Apocalipsis 21:12
“O soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos”
— Juan 10:9
“Escribe al ángel de la iglesia en FILADELFIA: Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre”
— Apocalipsis 3:7
“Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”
— Juan 14:6
“Sus puertas nunca serán cerradas de día, porque allí no habrá noche”
— Apocalipsis 21:25
“Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades”
— Isaías 26:2
“Á ti daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra será ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos”
— Mateo 16:19
“Porfiad á entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán”
— Lucas 13:24
“Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad”
— Apocalipsis 22:14
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16
“Habiendo llegado, y reunido la iglesia, relataron cuán grandes cosas había Dios hecho con ellos, y cómo había abierto á los Gentiles la puerta de la fe”
— Hechos 14:27
“No entrará en ella ninguna cosa sucia, ó que hace abominación y mentira; sino solamente los que están escritos en el libro de la vida del Cordero”
— Apocalipsis 21:27
“Abridme las puertas de la justicia: Entraré por ellas, alabaré á JAH”
— Salmos 118:19
“El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”
— 2 Timoteo 4:18
“N las manos te llevarán, Porque tu pie no tropiece en piedra”
— Salmos 91:12
“Mas os digo, que más liviano trabajo es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios”
— Mateo 19:24
“DESPUÉS de estas cosas miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo: y la primera voz que oí, era como de trompeta que hablaba conmigo, diciendo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de ser después de éstas”
— Apocalipsis 4:1
“Tus puertas estarán de continuo abiertas, no se cerrarán de día ni de noche, para que sea traída á ti fortaleza de gentes, y sus reyes conducidos”
— Isaías 60:11
“Vendrán del Oriente y del Occidente, del Norte y del Mediodía, y se sentarán á la mesa en el reino de Dios”
— Lucas 13:29
“Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, y los disolutos, y los homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira”
— Apocalipsis 22:15
“O conozco tus obras: he aquí, he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar; porque tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre”
— Apocalipsis 3:8
“La ciudad no tenía necesidad de sol, ni de luna, para que resplandezcan en ella: porque la claridad de Dios la iluminó, y el Cordero era su lumbrera”
— Apocalipsis 21:23
“Respondió Jesús y díjole: Si conocieses el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber: tú pedirías de él, y él te daría agua viva”
— Juan 4:10
“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”
— Apocalipsis 21:4
“Porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios”
— 1 Corintios 16:9
“El que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas”
— Apocalipsis 21:5
“Mientras que ellas iban á comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él á las bodas; y se cerró la puerta”
— Mateo 25:10
“Aconteció que bendiciéndolos, se fué de ellos; y era llevado arriba al cielo”
— Lucas 24:51
“Habiendo llegado, y reunido la iglesia, relataron cuán grandes cosas había Dios hecho con ellos, y cómo había abierto á los Gentiles la puerta de la fe”
— Hechos 14:27
“No vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero”
— Apocalipsis 21:22
“Hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida”
— Juan 8:12
“La ciudad no tenía necesidad de sol, ni de luna, para que resplandezcan en ella: porque la claridad de Dios la iluminó, y el Cordero era su lumbrera”
— Apocalipsis 21:23
“Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”
— Mateo 28:19
“Sta puerta de Jehová, Por ella entrarán los justos”
— Salmos 118:20
“Mas á los temerosos é incrédulos, á los abominables y homicidas, á los fornicarios y hechiceros, y á los idólatras, y á todos los mentirosos, su parte será en el lago ardiendo con fuego y azufre, que es la muerte segunda”
— Apocalipsis 21:8
“Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le hecho fuera”
— Juan 6:37
“Yo Juan vi la santa ciudad, Jerusalem nueva, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido”
— Apocalipsis 21:2
“Porque de esta manera os será abundantemente administrada la entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”
— 2 Pedro 1:11