
Caros amigos, aqui compartilho com vocês os versículos bíblicos sobre 42 Versículos de la Biblia sobre el ser humano imperfecto, que acredito que os ajudarão a compreender este tema. Aqui em todos os versículos bíblicos que compartilhei, há alguns que estão diretamente relacionados a este tema da Bíblia e compartilhei outros versículos que também estão relacionados a este assunto.
Aqui você poderá ver estes versículos em um estilo de coloração muito bonito, que você pode compartilhar com seus amigos e familiares tirando uma captura de tela.
Espero que você possa aprender algo deste tema hoje. Vamos agora aos versículos bíblicos. Que Deus os abençoe abundantemente, obrigado.
“Por cuanto todos pecaron, y están distituídos de la gloria de Dios”
— Romanos 3:23
“Como está escrito: No hay justo, ni aun uno”
— Romanos 3:10
“Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga bien y nunca peque”
— Eclesiastés 7:20
“Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento”
— Isaías 64:6
“He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre”
— Salmos 51:5
“Ngañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”
— Jeremías 17:9
“Porque lo que hago, no lo entiendo; ni lo que quiero, hago; antes lo que aborrezco, aquello hago”
— Romanos 7:15
“Mas encerró la Escritura todo bajo pecado, para que la promesa fuese dada á los creyentes por la fe de Jesucristo”
— Gálatas 3:22
“Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos á nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros”
— 1 Juan 1:8
“Todos declinaron, juntamente se han corrompido: No hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno”
— Salmos 14:3
“Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: No hay quien haga bien, no hay ni aun uno”
— Salmos 53:3
“Porque todos ofendemos en muchas cosas. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, que también puede con freno gobernar todo el cuerpo”
— Santiago 3:2
“¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, Limpio estoy de mi pecado?”
— Proverbios 20:9
“L pensamiento del necio es pecado: Y abominación á los hombres el escarnecedor”
— Proverbios 24:9
“Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento”
— Isaías 64:6
“De consiguiente, vino la reconciliación por uno, así como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó á todos los hombres, pues que todos pecaron”
— Romanos 5:12
“No entres en juicio con tu siervo; Porque no se justificará delante de ti ningún viviente”
— Salmos 143:2
“¿Qué cosa es el hombre para que sea limpio, Y que se justifique el nacido de mujer?”
— Job 15:14
“Yo sé que en mí (es á saber, en mi carne) no mora el bien: porque tengo el querer, mas efectuar el bien no lo alcanzo”
— Romanos 7:18
“Palabra fiel y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar á los pecadores, de los cuales yo soy el primero”
— 1 Timoteo 1:15
“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo”
— 2 Corintios 12:9
“Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos á él mentiroso, y su palabra no está en nosotros”
— 1 Juan 1:10
“DE ella recibisteis vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados”
— Efesios 2:1
“A vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo en malas obras, ahora empero os ha reconciliado”
— Colosenses 1:21
“JAH, si mirares á los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?”
— Salmos 130:3
“Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron á Jehová, provocaron á ira al Santo de Israel, tornáronse atrás”
— Isaías 1:4
“Acemos en nuestra confusión, y nuestra afrenta nos cubre: porque pecamos contra Jehová nuestro Dios, nosotros y nuestros padres, desde nuestra juventud y hasta este día; y no hemos escuchado la voz de Jehová nuestro Dios”
— Jeremías 3:25
“L que encubre sus pecados, no prosperará: Mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia”
— Proverbios 28:13
“Porque también éramos nosotros necios en otro tiempo, rebeldes, extraviados, sirviendo á concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y en envidia, aborrecibles, aborreciendo los unos á los otros”
— Tito 3:3
“L cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados”
— 1 Pedro 2:24
“Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”
— Hebreos 4:15
“Porque él conoce nuestra condición; Acuérdase que somos polvo”
— Salmos 103:14
“Oyéndolo Jesús, le dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”
— Mateo 9:12
“Oyéndolo Jesús, les dice: Los sanos no tienen necesidad de médico, mas los que tienen mal. No he venido á llamar á los justos, sino á los pecadores”
— Marcos 2:17
“No he venido á llamar justos, sino pecadores á arrepentimiento”
— Lucas 5:32
“No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz”
— Juan 1:8
“Que con mansedumbre corrija á los que se oponen: si quizá Dios les dé que se arrepientan para conocer la verdad”
— 2 Timoteo 2:25
“Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó”
— Tito 2:11
“Mas él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes”
— Santiago 4:6
“Sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados”
— 1 Pedro 4:8
“HIJITOS míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, á Jesucristo el justo”
— 1 Juan 2:1
“De Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre”
— Apocalipsis 1:5