42 Versículos de la Biblia sobre la distancia

Versículos de la Biblia sobre la distancia

Caros amigos, aqui compartilho com vocês os versículos bíblicos sobre 42 Versículos de la Biblia sobre la distancia, que acredito que os ajudarão a compreender este tema. Aqui em todos os versículos bíblicos que compartilhei, há alguns que estão diretamente relacionados a este tema da Bíblia e compartilhei outros versículos que também estão relacionados a este assunto.

Aqui você poderá ver estes versículos em um estilo de coloração muito bonito, que você pode compartilhar com seus amigos e familiares tirando uma captura de tela.

Espero que você possa aprender algo deste tema hoje. Vamos agora aos versículos bíblicos. Que Deus os abençoe abundantemente, obrigado.

“¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia?”

— Salmos 139:7

“No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”

— Isaías 41:10

“Nseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”

— Mateo 28:20

“Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré”

— Hebreos 13:5

“Sforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará”

— Deuteronomio 31:6

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”

— Salmos 23:4

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres”

— Josué 1:9

“La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”

— Juan 14:27

“Clamaron los justos, y Jehová oyó, Y librólos de todas sus angustias”

— Salmos 34:17

“Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir”

— Romanos 8:38

“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”

— Apocalipsis 21:4

“Resta, hermanos, que tengáis gozo, seáis perfectos, tengáis consolación, sintáis una misma cosa, tengáis paz; y el Dios de paz y de caridad será con vosotros”

— 2 Corintios 13:11

“N amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor: porque el temor tiene pena. De donde el que teme, no está perfecto en el amor”

— 1 Juan 4:18

“Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”

— Salmos 46:1

“Porque yo Jehová soy tu Dios, que te ase de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudé”

— Isaías 41:13

“Nseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”

— Mateo 28:20

“L hombre que tiene amigos, ha de mostrarse amigo: Y amigo hay más conjunto que el hermano”

— Proverbios 18:24

“Porque no dejará Jehová su pueblo, Ni desamparará su heredad”

— Salmos 94:14

“Mas el Señor me ayudó, y me esforzó para que por mí fuese cumplida la predicación, y todos los Gentiles oyesen; y fuí librado de la boca del león”

— 2 Timoteo 4:17

“Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”

— Isaías 43:2

“Stas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo”

— Juan 16:33

“Cercano está Jehová á todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras”

— Salmos 145:18

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”

— Filipenses 4:13

“Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá”

— Salmos 27:10

“¿Pues qué diremos á esto? Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros?”

— Romanos 8:31

“Acercástete el día que te invoqué: dijiste: No temas”

— Lamentaciones 3:57

“Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás: Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y salvaráme tu diestra”

— Salmos 138:7

“Porque los montes se moverán, y los collados temblarán; mas no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz vacilará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti”

— Isaías 54:10

“Chando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros”

— 1 Pedro 5:7

“Complácese Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia”

— Salmos 147:11

“Mas fiel es el Señor, que os confirmará y guardará del mal”

— 2 Tesalonicenses 3:3

“Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida: como yo fuí con Moisés, seré contigo; no te dejaré, ni te desampararé”

— Josué 1:5

“De su fuerza esperaré yo en ti: Porque Dios es mi defensa”

— Salmos 59:9

“Cuán ilustre, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas”

— Salmos 36:7

“Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro”

— Hebreos 4:16

“No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal”

— Juan 17:15

“El Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo”

— Romanos 15:13

“He aquí Dios es salud mía; aseguraréme, y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, el cual ha sido salud para mí”

— Isaías 12:2

“Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: Sobre ti fijaré mis ojos”

— Salmos 32:8

“A Jehová he puesto siempre delante de mí: Porque está á mi diestra no seré conmovido”

— Salmos 16:8

“Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado”

— Isaías 26:3

“El Dios de paz os santifique en todo; para que vuestro espíritu y alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo”

— 1 Tesalonicenses 5:23