
Caros amigos, aqui compartilho com vocês os versículos bíblicos sobre 45 Versículos de la Biblia sobre la puerta, que acredito que os ajudarão a compreender este tema. Aqui em todos os versículos bíblicos que compartilhei, há alguns que estão diretamente relacionados a este tema da Bíblia e compartilhei outros versículos que também estão relacionados a este assunto.
Aqui você poderá ver estes versículos em um estilo de coloração muito bonito, que você pode compartilhar com seus amigos e familiares tirando uma captura de tela.
Espero que você possa aprender algo deste tema hoje. Vamos agora aos versículos bíblicos. Que Deus os abençoe abundantemente, obrigado.
“O soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos”
— Juan 10:9
“He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo”
— Apocalipsis 3:20
“DESPUÉS de estas cosas miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo: y la primera voz que oí, era como de trompeta que hablaba conmigo, diciendo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de ser después de éstas”
— Apocalipsis 4:1
“Sus puertas nunca serán cerradas de día, porque allí no habrá noche”
— Apocalipsis 21:25
“Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad”
— Apocalipsis 22:14
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”
— Mateo 7:7
“Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”
— Juan 14:6
“En ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado á los hombres, en que podamos ser salvos”
— Hechos 4:12
“Volvióles, pues, Jesús á decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas”
— Juan 10:7
“Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le hecho fuera”
— Juan 6:37
“Porfiad á entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán”
— Lucas 13:24
“Mientras que ellas iban á comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él á las bodas; y se cerró la puerta”
— Mateo 25:10
“O conozco tus obras: he aquí, he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar; porque tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre”
— Apocalipsis 3:8
“NO se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí”
— Juan 14:1
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16
“Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo”
— Romanos 10:9
“Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú, y tu casa”
— Hechos 16:31
“Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar”
— Mateo 11:28
“A TODOS los sedientos: Venid á las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad, y comed. Venid, comprad, sin dinero y sin precio, vino y leche”
— Isaías 55:1
“He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo”
— Apocalipsis 3:20
“Abridme las puertas de la justicia: Entraré por ellas, alabaré á JAH”
— Salmos 118:19
“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida”
— Juan 5:24
“(Porque por fe andamos, no por vista;)”
— 2 Corintios 5:7
“A pesar de que mandó á las nubes de arriba, Y abrió las puertas de los cielos”
— Salmos 78:23
“Bienaventurado el hombre que me oye, Velando á mis puertas cada día, Guardando los umbrales de mis entradas”
— Proverbios 8:34
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”
— Mateo 6:33
“Yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y os será abierto”
— Lucas 11:9
“Hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida”
— Juan 8:12
“O la luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas”
— Juan 12:46
“Lámpara es á mis pies tu palabra, Y lumbrera á mi camino”
— Salmos 119:105
“Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades”
— Isaías 26:2
“Sta puerta de Jehová, Por ella entrarán los justos”
— Salmos 118:20
“Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria”
— Salmos 24:7
“La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido á ser cabeza del ángulo”
— Salmos 118:22
“Por el camino que él nos consagró nuevo y vivo, por el velo, esto es, por su carne”
— Hebreos 10:20
“Porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios”
— 1 Corintios 16:9
“Orando también juntamente por nosotros, que el Señor nos abra la puerta de la palabra, para hablar el misterio de Cristo, por el cual aun estoy preso”
— Colosenses 4:3
“Mas el Señor me ayudó, y me esforzó para que por mí fuese cumplida la predicación, y todos los Gentiles oyesen; y fuí librado de la boca del león”
— 2 Timoteo 4:17
“No entrará en ella ninguna cosa sucia, ó que hace abominación y mentira; sino solamente los que están escritos en el libro de la vida del Cordero”
— Apocalipsis 21:27
“Escribe al ángel de la iglesia en FILADELFIA: Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre”
— Apocalipsis 3:7
“L ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”
— Juan 10:10
“Les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí el que sembraba salió á sembrar”
— Mateo 13:3
“Conoceréis la verdad, y la verdad os libertará”
— Juan 8:32
“Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”
— Mateo 28:19
“Hermanos, no os quejéis unos contra otros, porque no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta”
— Santiago 5:9